AVISOS PARROQUIALES DEL 15 AL 21 DE MARZO DE 2020

PARROQUIA SAN ANTONIO DE PEREIRA – RIONEGRO

Semana del 15 al 21 de marzo  de   2020

 

AVISOS PASTORALES

 

  1. Dios bendiga y recompense su generosidad con la ofrenda dominical

 

  1. Damos comienzo en la Diócesis a la semana por la Vida, bajo el lema “Llamados a la Vida”. Una nueva oportunidad para reafirmar nuestro compromiso como defensores de la vida en todas sus etapas, desde su concepción hasta la muerte natura. Ofrezcamos nuestra oración por esa intención.

 

  1. Este domingo, corresponde la Santa Misa comunitaria por los difuntos en nuestro cementerio Parroquial a la 1:30 p.m. Intenciones en la entrada del templo.

 

  1. Estamos haciendo la campaña de la ofrenda del Cirio ante el monumento el jueves Santo. Invito a las familias, las empresas, los comerciantes, los turistas a que dejen este cirio a los pies del Señor.  Ahora más que nunca necesitamos de su ayuda y misericordia. Se pueden inscribir en la entrada del templo.  Tendremos los dos tamaños de cirios de $ 15.000 y de $ 50.000.

 

  1. Frente a la situación que vive el mundo y Colombia por la situación de la Pandemia de Coronavirus, mantengamos la calma yacojamos las recomendaciones básicas que nos hacen los organismos de salud para evitar el contagio: quien tenga síntomas de gripa, abstenerse de venir a la Iglesia o participar en algún grupo y usar tapabocas, y todos lavarnos continuamente las manos con agua y jabón antibacterial abundantes, en caso de toser o estornudar usar pañuelo o el codo de la mano para taparnos la boca y la nariz.

 

  1. Les recuerdo que tenemos la posibilidad dentro de la libertad de cada uno, de recibir la Sagrada Comunión en la mano, con mucho respeto y siempre llevándola a la boca inmediatamente, delante del Ministro. Se recibe en la mano izquierda, para que con la derecha la llevemos a la boca.  Y también tenemos la posibilidad de cambiar el saludo de mano en la paz, por una leve venia a quien está a nuestro lado, derecha e izquierda.

 

  1. Este tiempo es un momento propicio para confiar en la eficacia de la oración, acrecentar la práctica de la misericordia y fortalecer la oración personal con Dios. En todas las Eucaristías, hora Santa y Viacrucis estaremos suplicando a Dios por esta necesidad.